Proyecto de Ley
Representación Política de la Juventud
(Cupo Joven)
Entre Ríos
Adelanto :
La Teoría Queer tiene como su máxima referente a J. Butler,
quién ha trabajado con especial énfasis
en la distinción de género, es decir, la diferenciación hombre-mujer. El
género es definido por esta autora como "una identidad débilmente
constituida en el tiempo, instituida en un espacio exterior mediante una
repetición estilizada de actos"[1].
Sobre esta concepción del género como temporal y socialmente construida
también añade "el público social mundano, incluidos los mismos actores,
llega a creer y a actuar en la modalidad de la creencia"[2].
Con esto queremos dejar en evidencia y destacar el carácter de
obligatoriedad de las normas de género en la vida social y la dificultad a la
que nos enfrentamos a la hora de intentar inducir cambios sobre ella; el querer
cambiar estas normas se imposibilita ciertamente por la existencia del patriarcado
( esto es: “la manifestación e institucionalización del dominio masculino
sobre las mujeres y niños/as de la familia y la ampliación de ese dominio sobre
las mujeres en la sociedad en general”[3]),
y que coloca a la mujer en una posición subordinada en el mundo social,
relegándola a un espacio de sumisión. Esta realidad sobre el género denunciada
por Butler se traduce luego en las estructuras políticas, reproduciendo y
naturalizando las normas de género, y también las formas de
dominación/sujeción.
Pero, como dijimos al principio, no es solo un grupo social
el que es postergado. Asimismo, existen otros grupos dominados como por ejemplo
los hombres y mujeres homosexuales o las personas transexuales. Aquí nos
interesa abordar sobre la distinción adulto-joven. El patriarcado oprime
no sólo por razón del género sino también por razón de la edad y, combinando
ambas, encontramos un espacio poco ventajoso para las personas enmarcadas
dentro de ambos grupos. En la misma organización de la familia que establece el
patriarcado, se van formando las relaciones sociales que producen y
reproducen la sumisión de las mujeres y los menores ante un estereotipo de
hombre empoderado. Específicamente, el adultocentrismo hace referencia a
las "relaciones de poder entre los diferentes grupos de edad que son
asimétricas en favor de los adultos"[4].
Y al igual que como sucede con el género, estas relaciones de poder están
sustentadas sobre normas sociales y estructuras políticas que nos conducen a
creer y actuar en consecuencia, reproduciendo una sociedad adultocentrica,
que establece normas de género a través del patriarcado y fijando las formas de
dominación/sujeción, oprimiendo no sólo en razón del género sino también de la
edad.
[1] Judith, Butler (2001), El género en disputa, Paidós, Distrito
Federal, México. Pág. 172
[2] Judith, Butler(2001). El género en disputa, Paidós, Distrito
Federal, México. Pág. 172
[3] Gerda Lerner (1986)
en ¿Qué es el patriarcado? De
Marta Fontenla, "Diccionario de estudios de Género y Feminismos". Editorial Biblos 2008
Todos los derechos reservados.
Pablo Rivero
Coladorador: Leonardo Niz
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